El crucero Harmony of the Seas de Royal Caribbean apresuró su regreso a su puerto base en
Galveston, Texas, anticipándose a los efectos de una intensa tormenta invernal que se acercaba
al continente y que amenazaba con impactar la infraestructura y la seguridad de los pasajeros en tierra.

Esta decisión llevó al barco a terminar su travesía casi un día antes de lo programado, acortando así el
crucero de siete noches que había partido desde ese mismo puerto y que estaba planeado concluir con una
escala en Cozumel, México.

Harmony of the Seas regresando temprano a Galveston por tormenta invernal

Los pasajeros a bordo del barco de clase Oasis fueron informados del cambio de planes y de lo que esto
implicaba para su regreso a casa, incluida la cancelación de la visita prevista a Cozumel. En lugar de
concluir el itinerario como estaba previsto, el Harmony se dirigió de regreso con prioridad para evitar el
avance de la tormenta.


De acuerdo con la información recibida por los viajeros, la naviera manifestó que esta modificación buscaba
brindarles “la mejor oportunidad de regresar a salvo y sin interrupciones”, evitando los efectos que la tormenta
podría tener en la infraestructura local, como carreteras, transporte y aeropuertos.

La tormenta invernal que se aproximaba era pronosticada con lluvia, posibles precipitados mixtos y temperaturas
bajo cero en algunas áreas de Texas, incluyendo condiciones que podrían causar hielo en puentes y superficies
de rutas principales hacia y desde Galveston, lo que habría complicado la salida de los pasajeros hacia sus
destinos finales.

En respuesta a la alteración del itinerario, Royal Caribbean ofreció a todos los huéspedes a bordo un crédito
equivalente a un día de crucero como compensación por la cancelación de la escala en Cozumel. Este reembolso
fue acreditado a las cuentas de los pasajeros a bordo, con la opción de ser devuelto a la forma de pago original
después de la partida del barco.

Además, aquellos pasajeros que tenían excursiones programadas para Cozumel mediante la naviera recibieron la
cancelación automática de dichas excursiones y el crédito correspondiente por los servicios que ya habían
adquirido para ese día.

Todos los huéspedes conservaron plenamente sus puntos de lealtad, incluso si optaban por desembarcar en sábado
en lugar de permanecer a bordo hasta la mañana siguiente. La naviera dio instrucciones claras sobre cómo
proceder para quienes quisieran seguir en el barco hasta el domingo, mientras que aquellos que preferían
regresar inmediatamente a casa podían hacerlo tras la llegada al puerto.

Para facilitar estos movimientos, las instalaciones de estacionamiento y los servicios de transporte asociados
al puerto de Galveston activaron sus planes operativos anticipando la llegada temprana del Harmony of the Seas,
incluyendo servicios de shuttle para los pasajeros que decidieran desembarcar ese día bajo las condiciones
climáticas vigentes.

A pesar de estos cambios, Royal Caribbean aseguró que la próxima salida programada del mismo barco, un nuevo
crucero de siete noches por el Caribe occidental, continuaría según lo planeado, sin modificaciones “si no se
presentan nuevas amenazas del clima o circunstancias inesperadas”.