Un exmiembro de la tripulación de Royal Caribbean ha iniciado una disputa tras ser despedido del Utopia of the Seas, luego de que la compañía lo acusara de realizar un supuesto uso no autorizado del internet para la tripulación, un caso que ha generado debate entre trabajadores de la industria de cruceros.
El empleado, quien se desempeñaba como mesero a bordo del barco, fue sometido a un proceso disciplinario después de que una auditoría interna detectara un consumo inusual de datos asociado a su cuenta de internet. Según la documentación del caso, la empresa registró un uso de aproximadamente 4.3 GB de datos durante una sesión continua de 687 minutos.

Durante la audiencia disciplinaria, el trabajador negó haber instalado o utilizado una red privada virtual (VPN) o cualquier otra herramienta para evadir las restricciones del sistema de internet del barco. Sin embargo, con su consentimiento, la empresa revisó su teléfono móvil y encontró aplicaciones relacionadas con funciones de VPN y compartición de conexión.
De acuerdo con el informe, el tripulante explicó que también tenía instaladas esas aplicaciones en un iPad que se encontraba en su domicilio, aunque sostuvo que eso no demostraba que hubiera utilizado dichos programas para acceder de forma indebida a la red del barco.
Tras concluir la investigación, Royal Caribbean determinó que el caso constituía una violación de sus políticas internas de recursos humanos y clasificó el incidente como una falta grave. Como resultado, el capitán aprobó el despido del empleado tanto del barco como de la compañía.
No obstante, el extripulante rechaza por completo las conclusiones de la investigación. Afirma que durante el proceso nunca se presentó una prueba que demostrara que hubiera robado datos de internet o manipulado el sistema de conexión disponible para la tripulación.
El exempleado también sostiene que su despido ocurrió poco antes de cumplir diez años de servicio con Royal Caribbean, un periodo que le habría permitido acceder a un reconocimiento por antigüedad otorgado por la compañía. Por ello, considera que fue despedido de manera injustificada antes de alcanzar ese beneficio.
Además, cuestionó la propia acusación, señalando que resulta difícil entender cómo un mesero podría apropiarse de una cantidad tan elevada de datos para un uso personal y cuál habría sido el supuesto beneficio obtenido con ello.
Hasta el momento, Royal Caribbean no ha emitido declaraciones públicas adicionales sobre el caso más allá de la documentación interna correspondiente al proceso disciplinario. Tampoco se ha informado si el extripulante ha iniciado acciones legales o algún procedimiento formal para impugnar su despido.
El caso ha despertado interés entre trabajadores de cruceros, ya que pone sobre la mesa el uso de las redes de internet para tripulantes, los controles internos que aplican las navieras y la importancia de los procedimientos disciplinarios cuando existen sospechas de incumplimiento de las políticas tecnológicas a bordo.


